Virus

Virus

Una categoría con una larga trayectoria que permanece al margen de la nueva dinámica del malware.

¿Qué es?

Es un programa informático diseñado para infectar archivos. Además, algunos podrían ocasionar efectos molestos, destructivos e incluso irreparables en los sistemas sin el consentimiento y/o conocimiento del usuario.

Cuando se introduce en un sistema normalmente se alojará dentro del código de otros programas. El virus no actúa hasta que no se ejecuta el programa infectado. Algunos de ellos, además están preparados para activarse cuando se cumple una determinada condición (una fecha concreta, una acción que realiza el usuario, etc.).

El término virus informático se debe a su enorme parecido con los virus biológicos. Del mismo modo que los virus biológicos se introducen en el cuerpo humano e infectan una célula, que a su vez infectará nuevas células, los virus informáticos se introducen en los ordenadores e infectan ficheros insertando en ellos su "código". Cuando el programa infectado se ejecuta, el código entra en funcionamiento y el virus sigue extendiéndose.

¿Qué hacen?

Los efectos de los virus pueden ser muy molestos para los usuarios ya que la infección de un fichero puede provocar la ralentización del ordenador o la modificación en su comportamiento y funcionamiento, entre otras cosas.

Los objetivos de los virus suelen ser los programas ejecutables (ficheros con extensión .EXE o .COM). Sin embargo, también pueden infectar otros tipos de ficheros, como páginas Web (.HTML), documentos de Word (.DOC), hojas de cálculo (.XLS), etc.

Los virus se pueden clasificar en función de múltiples características y criterios: según su funcionalidad, las técnicas que utilizan para infectar, los tipos de ficheros que infectan, los lugares donde se alojan, el sistema operativo o la plataforma tecnológica que atacan, etc.

Uno de los primeros ejemplares más dañinos de esta categoría fue el virus denominado Jerusalem.

Evolución

Los virus no han experimentado una evolución reseñable, ya que hoy en día se siguen creando con el mismo objetivo: infectar ficheros. Mediante la creación de virus, los ciberdelincuentes no obtienen ningún tipo de beneficio económico, que es el principal objetivo que persiguen en la actualidad. De hecho, la tendencia de esta categoría, sobre todo a partir del año 2005 ha sido a la baja, como se puede observar en la siguiente gráfica:

A pesar de que el objetivo de los virus no ha cambiado desde sus comienzos, donde sí se ha notado una evolución es en los medios a través de los que se distribuyen los archivos infectados.

En los primeros años de existencia de los virus, su propagación estaba limitada por el entorno en el que estaban los propios ordenadores: el hecho de que la mayoría no estuvieran conectados en red implicaba que para que un fichero infectado llegara a un nuevo ordenador, éste tenía que llegar físicamente, por lo que la vía habitual de infección era a través de disquetes. De hecho, para que un virus creado en una ciudad infectara ordenadores de la ciudad vecina podía llevar semanas. Sin embargo, la popularización de Internet, permite que puedan llegar de una punta del mundo a otra en apenas unos segundos.

Actualmente y a nivel mundial, el porcentaje del tráfico de Malware que representan los virus es: Adware: 20.26%

¿Cómo protegernos?

A pesar de la tendencia a la baja de este tipo de amenazas, conviene estar alerta y protegidos frente a ellas. Para ello, existen una serie de consejos que mantendrán nuestro equipo mucho más seguro frente a los virus:

  • Antes de ejecutar cualquier fichero que pueda resultar sospechoso, analícelo con su solución antivirus.
  • Mantenga correctamente actualizado su programa antivirus, y si no dispone de programa antivirus, instale cualquiera de las soluciones de seguridad de Panda Security y estará totalmente protegido frente a estas amenazas.
  • Haga un análisis gratuito de su equipo y compruebe si está libre de virus.