Menores en la Red ¿Un juego de niños?

Datos de la campaña

Como ya sabrá, los riesgos de Internet van en aumento. Más allá de las molestias o las pérdidas económicas y de productividad que pueden causar en particulares o empresas, los más perjudicados son los menores, básicamente por ser los menos preparados.

Efectivamente, todos somos conscientes de los nuevos hábitos que se están implantando entre los menores: el desmedido número de horas que pasan en Internet, su afición por la mensajería instantánea, el chat o por las páginas tipo "myspace" o "facebook"... Estos hábitos no son desconocidos tampoco para las personas malintencionadas que se valen de Internet para delinquir. Esta situación es preocupante para todos, y afecta a los menores los primeros, porque Internet a menudo pasa a convertirse de juego o afición a un problema si nuestros hijos caen en uno de los múltiples peligros que acechan.

En este sentido, Panda Security ha puesto en marcha esta campaña,"Menores en la Red", con la finalidad de promover el uso responsable de Internet entre los más jóvenes. Panda Security, como empresa preocupada y comprometida con la seguridad, quiere facilitarte información y soluciones ante los riesgos y amenazas a los que se enfrentan los menores en la red muchas veces sin saberlo.

El teléfono móvil es otro de los grandes complementos de los niños y jóvenes de hoy en día. Los riesgos a los que se enfrentan en este campo no distan mucho de aquellos que se han comentado para el ámbito del PC.

  1. Servicios de mensajería instantánea para móviles es algo ya habitual. Los chavales pueden chatear en cualquier sitio y los riesgos son los mismos que ya se han comentado más arriba: robo de identidad, malos encuentros, infección del dispositivo, etc.
  2. Spam para el móvil también es algo que está a la orden del día. A menudo llega publicidad indiscriminada por medio de mensajes SMS. Muchos de ellos están relacionados con la pornografía.

Es aconsejable, en el caso de los más pequeños, comprarles dispositivos que no cuenten con funciones que puedan ser fuente de riesgo y, en el caso de los más mayores, aconsejarles sobre el uso adecuado de estos dispositivos y recordarles que no deben contestar a mensajes de procedencia sospechosa, ni citarse con desconocidos.