La seguridad de los datos en internet es todavía un problema por resolver, que se agrava a medida que crece el volumen de información circulante. Según el I Observatorio de la Ciberseguridad de Panda Security, los usuarios, afortunadamente, van avanzando en concienciación. Aunque todavía queda mucho por ‘educar’ en materia de gestión de cookies y contraseñas.

Los españoles hemos aprendido seguridad digital por ‘las malas’. Porque nos roban la cuenta de email, porque tenemos la bandeja de entrada sobrecargada de spam, porque nos llaman desde los sitios más peregrinos con cantidad de datos nuestros que, aparentemente, no les hemos dado nunca…. Hay estafas, robos de identidad, tráfico de datos -incluso de manera legal, cuando aceptamos cookies sin pensar-. Y sin embargo, todavía son muchos los que siguen sin prestar la debida atención a su privacidad en internet.

Según el I Observatorio de Ciberseguridad de Panda Security, sí que somos, parece ser, conscientes de con quién compartimos nuestros datos. En España, casi el 79% de los encuestados -una cifra bastante alta- asegura serlo. Pero la cifra va bajando cuando ‘se rasca’ un poco más: solo el 69% conoce el uso que pueden hacer estas organizaciones con sus datos; y solo el 59% lee las políticas de privacidad.

Y sí, nos preocupa bastante (a 7 de cada 10) que esos datos puedan ser utilizados para otro fin distinto al que han sido recabados (solo al 5,6% de los españoles no le preocupa nada). En este sentido, somos los europeos más conscientes. Al 14,8% de los alemanes, por ejemplo, no les preocupa nada que esos datos que facilitan sean utilizados para otro fin. Pero eso no significa que no sigamos ‘aceptando’ por defecto esas larguísimas y farragosas condiciones de uso.

Está bien que tengamos claro que los datos no deben ‘regalarse’ ni cederse despreocupadamente. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer, no solo en el lado del ciudadano, sino también en el de la regulación que, aunque cada vez es más estricta y protectora con los usuarios, sigue siendo muchas veces farragosa y distinta de entender”. explica Hervé Lambert Global Consumer Operations Manager de Panda Security. 


“Está bien que tengamos claro que los datos no deben ‘regalarse’ ni cederse despreocupadamente. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer, no solo en el lado del ciudadano, sino también en el de la regulación que, aunque cada vez es más estricta y protectora con los usuarios, sigue siendo muchas veces farragosa y distinta de entender”


Y es que debemos tener en mente que la seguridad de nuestros datos no siempre está en ‘los otros’. Sino que empieza por uno mismo. Utilizar sistemas adecuados de acceso es el primer y más importante paso para ello. Y las claves alfanuméricas siguen siendo, en la mayoría de los casos, la puerta de entrada.

Esto, que puede resultar una obviedad en los tiempos que corren, no parece tan relevante para el 14,2% de los usuarios, que dicen usar siempre la misma contraseña. Ya sea para acceder al banco, a la suscripción de películas o al nuevo juego online de moda.

Solo el 32% de los usuarios consultados afirma poner contraseñas totalmente distintas en cada sitio. Mientras que la mayoría, el 53,4%, realiza pequeñas variaciones sobre la misma clave. Y eso que más de la mitad de los usuarios eligen contraseñas fáciles de recordar.

Es cierto que recordar decenas, ¡centenares!, de contraseñas distintas es casi imposible. Sobre todo cuando se trata de páginas en las que entramos, con suerte, una vez al mes. Pero si no confiamos en nuestra memoria, hagámoslo en un gestor de contraseñas profesional. No cuestan tanto y pueden ahorrarnos mucho”, aconseja Lambert.

Día de la Protección de Datos, un hito de concienciación

El procesamiento de datos personales es fundamental para el funcionamiento de la sociedad digital hoy día. Para pedir una cita médica, para realizar una gestión bancaria o una compra, para trabajar o estudiar… Y nos facilita la vida enormemente. Pero esta dinámica sobrevenida -y para la que ya no hay vuelta atrás- hace que la red esté sobrecargada de información personal que viaja en uno y otro sentido. Datos que flotan al alcance de desaprensivos que, quizá, puedan usarlos para hacernos daño.

Las autoridades, tanto a nivel global como local, son conscientes de ello y trabajan duramente para tratar de proteger la integridad y anonimato de toda esa información. Además de normativas y acciones de distinto alcance. En 2006 el Consejo Europeo decretó la celebración del Día de la Protección de Datos o Día de la Privacidad, a celebrar cada 28 de enero en conmemoración del día que se firmó la Convención 108.  Convenio para la protección de las personas con respecto al tratamiento automatizado de datos de carácter personal, hecho en Estrasburgo el 28 de enero de 1981. Precisamente salvaguarda el derecho de todos los individuos a la protección de sus datos personales.

El objetivo de este día es, sobre todo, de concienciación, hacer un poco de ruido al respecto y dar a conocer los derechos (y responsabilidades) en materia de protección de datos, un derecho fundamental de todos. Pero ‘en casa’ también tenemos que poner de nuestra parte.

 Infografía Survey Protección de datos
Infografía Survey Protección de datos

Consejos de ciberseguridad para la protección de nuestros datos personales

Veamos algunos consejos para cuidarnos y protegernos en este sentido o, al menos, paliar las consecuencias. 

  • Ser conscientes

    Son muchas las apps que piden acceso a nuestra galería o a nuestra ubicación. A veces será imprescindible para su funcionamiento (cómo va a funcionar un mapa si no sabe dónde estás). Pero otras seguramente no. Es importante prestar atención a la configuración para no compartir más datos de los necesarios.

  • Revisar las políticas y opciones de cookies

    Del mismo modo, y puesto que las páginas web y aplicaciones están ya obligadas a preguntar y a que ‘firmemos’ nuestras opciones de privacidad. Deberíamos dedicar un par de minutos a hacerlo y rechazar todo lo que no consideremos apropiado. Hay una actualización en 2024.

  • Priorizar el acceso biométrico

    Casi la mitad de los usuarios ya asegura utilizar utiliza estos medios de acceso siempre que es posible, esto nos garantiza que nadie que no seamos nosotros (nuestra cara, nuestra voz o nuestra huella) pueda acceder a nuestras cuentas..

  • Tus contraseñas son tuyas

    Sí, lo sabemos, pero casi un 14% las comparte con familiares y amigos. Y no es que nuestros seres queridos no sean de fiar, es que mientras más personas conocen un dato, más posibilidades hay de que se ‘filtre’. Lo recomendable es no compartirlas nunca.

  • Utilizar un gestor de contraseñas

    En España, solo el 22,4% de los usuarios lo hace. Y por esta razón, muchas veces acaban utilizando las mismas claves para todo, con el riesgo que ello supone. En el mercado hay muchas soluciones, de distinto alcance y adaptadas a todos los bolsillos, como Panda Dome Passwords, que se pueden utilizar. 

  • Combinar la memoria con lo analógico

    Y como alternativa, y aunque puede parecer anticuado, la vieja agenda de teléfonos todavía puede tener un buen uso en estos tiempos. Apuntar las contraseñas en un papel (o en un excel, si preferimos lo digital), como hace el 42% de los encuestados por Panda Security es un buen método para ponerlas a salvo de los hackers.

  • Cambiar siempre las contraseñas por defecto de los nuevos dispositivos

    También aquí, según la encuesta de Panda Security, hay una mayoría que lo hace, pero un nada despreciable 22% que las mantiene, algo que pone en riesgo su seguridad digital.

  • Eliminar lo que no usamos

    Muchas veces nos bajamos aplicaciones ‘indiscriminadamente’. Es una buena práctica revisar el teléfono (y ordenador) cada pocos meses y desinstalar todo aquello que no usemos. Muchas de estas apps pueden seguir teniendo activa la conexión y estar realizando actualizaciones (con acceso a la galería o a los datos, en su caso), con lo que el canal seguirá abierto y ni siquiera lo sabremos.

“Es cierto que en cada nueva página, descarga de app, compra online, suscripción, etc. hay un formulario que rellenar, y que en la mayoría de las ocasiones se trata de datos necesarios para el uso de la página, pero no siempre” -concluye el ciberexperto-. “¿De verdad necesita una aplicación de retoque de fotos nuestra dirección física o nuestra fecha de cumpleaños?, ¿para qué puede querer un diario online más datos que nuestro nombre de usuario y nuestro email? Piensa y protégete”.